Un Potencial del Futuro.

Un Potencial del Futuro.
(Desde el Escritorio de George Barnard.)

Él estaba a pocas semanas de cumplir sus dieciocho años.  Ya hacía algunos once años que sabía de las visitas regulares de los Celestiales que llegaban a su casa, como por arte de magia.  Ya sabía que trabajaría con ellos en años por venir, y también sabía que viviría en una tierra muy lejana.  Les había dado nombre a estas insólitas intuiciones “Potenciales del Futuro.”  Estos eran prospectos que pasarían en un tiempo futuro, probablemente, estos ocurrirían si él seguía sus instintos.  Esas eran “cosas destinadas a ocurrir.”

Lo que él no sabía era que algo inesperado haría interferencia con los planes que el universo le había anticipado a él.  Llegó en forma de un llamado a la Fuerza de Defensa, y él tenia que alistarse a un agrietado regimiento que protegería dignatarios de todos los países, incluso a realeza.

La familia estaba llena de orgullo, la familia política lo felicitaba, y un emprendedor conciudadano inclusive con una banda musical compuso una canción para la ocasión, al igual que tenía unas pocas grabaciones de gramófono que había sacado de esa canción.  El muchacho de diecisiete años apenas estaba preocupado por la demora que tendría en sus estudios universitarios.  Entrar al servicio militar sería un bienvenido cambio.  Su hermano mayor que le llevaba más de siete años, no tenía mucho que decir al respecto.  Quizás estaba celoso, tal vez no, pero él había estado en la infantería, y a pesar de su brillante mente, casi no había sido promovido.

“Te arrastrarás por medio de interminables charcos de lodo,” le dijo él al más joven, vas a conducir un tanque de tres metros de alto a través de un canal que tiene cuatro metros de profundidad, y te tirarás de un avión a unos ocho mil metros de altura.”  ¡Todo eso parecía magnifico!  “Pero por tu lengua hablantina tendrás que correr vueltas adicionales alrededor del circuito con una mochila llena, y el sargento de Indonesia con seguridad te pondrá en forma.”

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Él estaba en la pista corriendo con paso relajado y con una mochila pesada. Había dado solamente dos vueltas de las veinte que tenía que hacer y pero a pesar de verse él mismo corriendo, estaba seguro que no estaba arrepentido por haber hablado cuando su boca tenía que haber estado cerrada totalmente.  Siempre había sido un buen corredor, incansable nadador y si hubieran sido cuarenta vueltas alrededor lo mismo le hubiera dado.  De repente él se tambaleó fuera de la pista agarrando su pecho cayó en la grama al lado de la gravilla.

Un achaparrado y bajo hombre oriental vestido de uniforme caminó hacia él y poniendo su bota debajo de él le dio vuelta a su cuerpo sin usar sus manos.  “Está muerto” fue su indiferente reacción al drama.  El hombre se encogió de hombros y se alejó, haciéndole señales a los reclutas cercanos que se hicieran cargo de lo que se había atrevido a echarle a perder una tarde agradable.  El soñador se despertó bañado en sudor, sabiendo que eso podría ser otro potencial del futuro—un mensaje remitido desde el Paraíso, donde todas las cosas de todo el tiempo, pasado, presente y futuro ya se saben.

En un espacio de tiempo de tres cortas semanas el se salió de ese lugar, y se fue a una “tierra muy lejana” como por arte de magia.  Él es el encargado de la lista y el diseñador de la Construcción Akáshica.

Que tu mente siempre tenga paz, tu intuición agudizada, tus guías a tu lado y que el potencial del futuro sea de buenas cosas que estén predestinadas a suceder.

Traducido por Loyda Mira.
© Grupo de Progreso 11:11.
Has encendido una Luz y es Luz se convertirá en un Fuego Deslumbrante—ABC-22