Esto representa el Camino al Cielo. Camínalo en Mi Nombre.?

“Esto representa el Camino al Cielo. Camínalo en Mi Nombre.”
(Instrucciones de Miguel para la utilización del Péndulo, por Judy Nyland.)

Soy Judy Nyland. Una enfermara certificada y retirada de Canadá, una practicante del Reiki, miembro del Grupo de Progreso 11:11 desde hace mucho tiempo. La siguiente descripción representan los eventos que culminaron en mi aceptación de utilizar el péndulo para obtener respuestas de muchas controvertidas preguntas acerca de la salud de mis pacientes y sobre asuntos espirituales.

¡Gracias Padre/Hermano Miguel por enseñarme las reglas!

En enero de 1994 mi esposo y yo estábamos de vacaciones en la ciudad de Destin en la Florida. Era la primera vez para nosotros los “pájaros de nieve,” y una tarde estábamos en la Iglesia de la Unidad en la Playa de Fort Walton con un grupo de Reiki para practicar nuestra profesión de curación.

Una señora a la cual nunca había conocido antes, condujo su coche desde Pensacola hasta la Playa de Fort Walton—un viaje de 120 millas ida y vuelta—porque el “Espíritu” le dijo que ella iba a conocer a alguien. Esta señora entró a la habitación y señalándome directamente, me dijo, “Tú eres esa persona.”

No tenía idea de lo que estaba hablando, pero entonces ella me dijo que tenía yo que aprender de la Sra. Ginger Bowler acerca de las hierbas y la homeopatía, y que la contactara sobre sus clases en la utilización del péndulo. Contacté a la Sra. Bowler quien enseñaba a sus estudiantes acerca de las enseñanzas de Hanna Kroeger, una Maestra Herbolaria.

En retrospectiva, y sabiendo lo que sé ahora, estoy segura que nuestros Primos los Intermedios dieron una mano en esto, pero en aquel momento yo estaba más que dudosa. Habiendo crecido con una formación estricta en la religión Calvinista, aunque con el tiempo mi cabeza tiraba más a ideas fundamentalistas; la idea del péndulo todavía se me hacía muy increíble. Aun así, sentí que para ayudar a mis prójimos estaba dispuesta a intentarlo, mientras mi mente constantemente regresaba a un pasaje de la Biblia donde Jesús dijo: “Muchos curarán en Mi Nombre, pero nunca los he conocido.” Eso era algo en lo cual no quería yo involucrarme y decidí que pensaría más detenidamente la propuesta del péndulo, antes de meterme de lleno.

Esa misma noche fui sacudida de mi sueño cuando una voz me dijo, despierta, agarra el péndulo y párate en frente del espejo del baño, donde estaba encendida una tenue luz. Dijo que pidiera que se me enseñara mi “señal positiva”, y así lo hice, entonces el péndulo comenzó a oscilar muy lentamente en el sentido de las agujas del reloj.

La voz entonces me ordenó, “Pregúntame, ‘¿es ésta mi señal positiva?’” Yo brinqué a la postura de atención como la de un soldado. Una gran cantidad de energía de amor me llenó cuando me dirigí al dueño de la voz como el nombre de Jesús y con eso el péndulo comenzó a girar tan rápidamente en la misma dirección que las manecillas del reloj que casi salió volando de mis manos. Estaba llena de lágrimas, y entonces la voz me mandó a ver por la ventana de la sala, la cual tenía una vista hacia el Golfo de Méjico.

Había una luna llena y entonces la voz dijo, “¿Ves esa luz que está brillando en el agua?” Le contesté que sí, y entonces la voz dijo, “Eso representa el camino al Cielo. Camínalo en Mi Nombre.” Yo estaba embargada de emoción que no podía hacer ningún comentario y entonces escuché, “Necesitas unas reglas para guiarte. Ve y escríbelas.

Y así llegaron una por una y en el mismo orden que están escritas seguidamente, pero cuando iba por la regla numero 6 de las 7 reglas mi baja autoestima por motivos de una niñez llena de dificultades salió a relucir y en ese momento me sentí congelada. Y una vez más la respuesta a mi problema llegó y la amorosa energía de Jesús corrió dentro de mi. Otra vez estaba muy abrumada por todo eso. Lo único que podía decir era, “¡Gracias Jesús!” ¡Gracias!

Enero 29, 1994, 0400 horas—Las 7 Reglas de Miguel para Utilizar el Péndulo.

(1) Jesucristo está a cargo del péndulo.
(2) Trataré de reconocer (estar consciente de) cuando mi ego es el que lo quiere mover.
(3) Es un asunto serio ser ayudante de/para Jesús.
(4) Tengo que estar claro sobre mis intenciones—totalmente honesto y sincero.
(5) El péndulo no será usado para diversión o para hacer alarde de él.
(6) Aprenderé lo más que pueda dentro de mi capacidad. “No hay límite.” “Gracias, Jesús.”
(7) Estoy dedicado a hacer Su/este trabajo.

***JESUS ESTA EN EL ASIENTO DEL CONDUCTOR***
AMEN . . .
Judy.

Traducido por Loyda Mira.

© Grupo de Progreso 11:11.
Que Dios bendiga a los Pacificadores.