Carbón para el fuego

Yorkshire Norte, Inglaterra, 19 de octubre, 2005.
Maestros Armesh y Monjoronson.
Tema: “Carbón para el fuego.”
Recibido por Helen Whitworth.

Armesh: “Nosotros te pedimos que hagas un escrito fiel del ritual que tu efectúas cuando vienes a nosotros, tus maestros, para tus lecciones formales, porque creemos que eso puede ser de utilidad para otros.

“Siempre que se aprende una nueva habilidad es importante abrirse uno mismo a la variedad de enfoques en un tema dado, para que así pueda ser mas fácil encontrar el método más adecuado para tu propia configuración energética.

“Soy yo, Armesh, quien habla contigo ahora y te saludo con paz y amor.

(Imagen de una jarra llena de crema)

“Alrededor de tu mundo, a menudo encontrarás circunstancias que no comprendes totalmente. Situaciones de dolor, pena y sufrimiento, de ofender, de ira, dirigida hacia ti por alguien a quien tú no le has hecho nada malo. Que fácil es que te vuelvas enredado en esos momentos, sentirte culpable por aquello que tu ves como un problema en tus inmediaciones.

“Cuando estás totalmente conectado al flujo de lo Divino, ves que tales circunstancias no son hechas por ti, ni tampoco juzgas a aquellos quienes se han dado a la negatividad y han permitido que su entero ser sea consumido por ella. Solamente confía en que sus experiencias son correctas y válidas para ellos en ese momento y únicamente responde dando corrientes de amor, sino mejor no des nada.

“La imitación es verdaderamente la más sincera de todas las adulaciones y por actuar de tal manera, otros pueden llegar a retar sus propias percepciones y al final llegar a darse cuenta de que el Amor Divino y la Gracia son la crème de la crème.

“Sigue los pasos de aquellos a quienes tú admiras, pero no temas de desviarte de sus caminos ya que solamente a través de tu propio y único entendimiento es que alcanzarás tu meta. Ahora, abre tu corazón completamente. Helen, Monjoronson desea decirte unas palabras.”

Monjoronson: “Detrás del cobertizo del carbón encontrarás una pala. Usa esa pala para recoger el carbón, colócalos en una cubeta, llévalos a la chimenea y échalos poco a poco en el fuego. Cuando se vacíe la cubeta, repite el mismo procedimiento.

“Tus labores son la de mantener la luz en este mundo, el fuego apasionado por la evolución espiritual y el conocimiento de Dios, pero cuando el cubo del carbón está vacío, no importa cuantas veces recoges carbón para ponerlo en el fuego porque no hay y el fuego se apagará.

“Es necesario efectuar las tareas diarias para mantener el fuego ardiendo. Sin el combustible apropiado el cuerpo no puede sobrevivir. Sin el combustible apropiado las emociones se vuelven nulas. Sin el combustible apropiado la mente se vuelve insulsa y sin el combustible apropiado el espíritu se marchita con la más pequeñita de las chispas.

“¿Cuántos de ustedes solamente desean divertirse con tirar el carbón al fuego para ver las fuertes llamaradas, y sin embargo están poco dispuestos a ensuciarse las manos y echar con pala las rocas negras a la cubeta y cargarlo hasta arriba? Consideren esto, amigos míos y comprendan por qué nosotros les recordamos constantemente de tener una actitiud de vigilancia acerca de todos los asuntos en sus vida, no importa lo intrascendente o lo humilde que sea. Estas humildes tareas son las que al final traen recompensas duraderas.

“Por lo tanto les digo, alimentense bien y cuiden de su cuerpo. Disfruten la compañía de otros y la estimulación de la naturaleza. Ejerciten sus mentes con aprendizajes y cuestionamientos, y vayan regularmente al Padre para el reabastecimiento del espíritu, entonces con toda seguridad alimentarán la luz sobre este mundo.

“Te pido ahora que sueltes tu bolígrafo, te sientes en la calma por un momento y que solicites del lector que haga lo mismo. Dejen que su mente esté en silencio, sus corazones abiertos y permítanme infundirlos con mi amor, mis niños.”

Traducido por Loyda Mira.

© Grupo de Progreso 11:11.
Que Dios bendiga a los Pacificadores.