En El Amor Yace Abundante Sanación.
Un Ajustador del Pensamiento Habla – 164 – 6 de enero del 2004.

Querido mío, no hay camino que sea muy difícil para caminar en él cuando el Amor reina en tu corazón.  Cuando el enojo, el resentimiento y otros dañinos y venenosos pensamientos reinan, o cuando entran sigilosamente, inmediatamente deséchalos, ya que ellos perpetúan malos hábitos y abarrotan el corazón con negatividad.

Te he dicho antes que el corazón es la verdadera mente del cuerpo y que el cerebro es simplemente la computadora, no obstante una pieza muy importante de maquinaria complicada.  Pero solamente actúa en los pensamientos guardados en el corazón/mente, lo cual produce de sus clases.

Además, el corazón es el motor principal en el cuerpo y por lo tanto un instrumento muy elegante y delicado y cualquier cosa que abarrota a esa increíble fuerza dadora de vida, la cual al final es propulsada por el Espíritu-Energía, es dañino.

Es muy cruel e injusto no tener solamente pensamientos positivos y amorosos ‘engrasando’ al corazón, por decirlo así.

El amor es la verdadera Llave, lo cual alimenta y sana el corazón y lo hace latir en su mayor eficiencia.  Asegúrate de usar auto-disciplina para controlar y perfeccionar tus pensamientos.

Si, se que muchos corazones han sufrido y están sufriendo por el dolor de haber perdido a una persona querida o por recibir de otros palabras poco amables y severas.  Un corazón puede sentir desmoralización a través de las acciones de otros.  También, la testarudez del dueño del corazón y los pensamientos negativos pueden dañar el corazón.

Querido mío, recuerda que el corazón no ataca, el dueño lo hace.  También, uno necesita tomar en cuenta la estructura genética y el estilo de vida.

Siempre recuerda que el Amor sana a un corazón mas rápido que cualquier medicina química.  Las emociones juegan un papel inmenso y necesitan ser observadas y cuidadas.

En el Amor yace abundante sanación. Recen por mas amor, para ustedes y otros.

Traducido por Loyda Mira.
© Grupo de Progreso 11:11.
Perdiéndote a ti mismo, Me ganarás – AP.