Alabama, EU de A, 25 de septiembre, 2014.
Maestro: Ajustador del Pensamiento.
Tema: “El Sentido del Deber.”
Mensaje recibido por Oscar.
Ajustador del Pensamiento: “A medida que la mente humana va madurando se va formando dentro de la personalidad el sentido del deber. Esto es una sensación que se presenta dentro de la mente mortal que sugiere que algo deben hacerse, que existen ciertas responsabilidades con las cuales hay que cumplir, que la vida tiene un propósito, no solamente comer, dormir y divertirse.
Es cuando los seres humanos han alcanzado cierto nivel de madurez que el sentido del deber hace su aparición. Al principio de la historia de la humanidad los mortales vivían casi como animales, exclusivamente enfocados en satisfacer sus necesidades físicas para sobrevivir en el mundo. Su papel era simplemente llevar el material genético de una generación a la otra. Con el tiempo, el papel del ser humano en la evolución planetaria ha ido adquiriendo una mayor relevancia como resultado de su madurez mental y espiritual. Ahora no cabe dudas que los seres humanos tienen el destino de este mundo en sus manos y deberán decidir si se vuelven los cuidadores de la tierra o sus destructores.
La madurez mental y espiritual tiene un componente individual y un componente de grupo. En el mundo de hoy, con los grandes avances tecnológicos y culturales, todavía hay muchos que viven casi como sus antepasados durante los primeros siglos de la humanidad. Sin embargo, aquellos que han disfrutado de los beneficios de una cultura superior son los que tienen una responsabilidad más grande al momento de decidir lo que harán con su tiempo. Recordad las palabras del maestro: ‘a aquellos que más se les ha dado, más se le exige a cambio’.
¿Qué es ese sentido del deber? Es el impulso que ha sido grabado en la personalidad humana para la búsqueda de la perfección. Este impulso muchas veces es mal interpretado por los confusos habitantes de este mundo. Muchos se embarcan en aventuras disparatadas con ilusiones y metas materialistas y falsas, intentando saciar la sed de verdad que surge en su ser. Otros simplemente optan por hacer todo lo posible para callar su voz interna mediante distracciones o vicios. Muy pocos logran dirigir esa curiosidad y esas energías hacia metas más elevadas – hacia el desarrollo de su propia alma y el logro progresivo de la perfección.
El deber de todas las criaturas es hacer la voluntad del Padre. Esto no es un secreto y todas las religiones del mundo promueven esta idea en cierta forma. Pero la idea de la ‘voluntad del Padre’ se ha tergiversado muchas veces. Sin embargo, dentro de cada ser humano existe un recurso que constantemente traduce para la mente mortal el concepto de la voluntad del Padre. Este recurso es el Ajustador del Pensamiento, la presencia misma de Dios dentro de cada ser humano. A través de este recurso puede cada uno de nosotros llegar a comprender lo que el Padre espera de nosotros y descubrir el camino más efectivo para cumplir con nuestro deber universal.
Busca dentro de ti la imagen de Dios que te permita acercarte cada vez más a Él. La voluntad del Padre no tiene nada que ver con los deseos egoístas y caprichosos que muchas veces los padres humanos tienen para la vida de sus hijos. Tu imagen mental de Dios debe acercarse a los atributos más elevados de la verdad, la belleza y la bondad que puedas concebir. Imagina el mejor padre (o madre) humano lleno de virtudes. Ahora considera que nuestro Padre en el cielo es mucho mejor que cualquier padre humano, pues es eterno y perfecto. Considera luego que tipo de diseño tiene el Padre eterno para tu vida. Imagina cuales serían las cosas que Él desea verte lograr. Ponte en su lugar por un momento y mira tu vida y los cambios que podrías hacer para ser cada vez mejor, para acercarte a la perfección, para ser cada vez más parecido a Él. Así, a través de este ejercicio, tu Ajustador te revelará progresivamente la meta y el propósito de tu vida eterna, la voluntad del Padre, que no es más que hacerte lo mejor que puedas llegar a ser.”
© Grupo de Progreso 11:11.
La fe es solamente curiosidad teñida de esperanza — Ajustador del Pensamiento.